Adiós al innovador arquitecto Ricardo Scofidio: una vida de diseño y arte
El mundo de la arquitectura llora la pérdida de Ricardo Scofidio, un visionario que, junto a su esposa Elizabeth Diller, trajo al mundo del diseño edificios, museos, parques y salas de conciertos de vanguardia. Entre sus logros más destacados se encuentra el famoso High Line de Manhattan, un proyecto que llevó a cabo con otros socios. Scofidio falleció a los 89 años en un hospital de Manhattan, confirmaron sus hijos Gino e Ian Scofidio.
La pareja formó la exitosa firma Diller Scofidio + Renfro en Nueva York en 1979. Desde su estudio en East Village, se hicieron famosos por sus ideas revolucionarias sobre cómo la arquitectura puede desafiar y cambiar las percepciones. En 1999, fueron galardonados con las becas para “genios” de la Fundación MacArthur, siendo los primeros arquitectos en recibir ese honor.
Con el tiempo, la empresa creció y empezó a estar en la lista de candidatos para los proyectos culturales e institucionales más prestigiosos del mundo. Scofidio, con su voz suave y calmada, se concentraba en los detalles que podían marcar la diferencia en un edificio.
La huella de Scofidio en la arquitectura moderna
El sello de Scofidio y su empresa es evidente en múltiples proyectos en Manhattan. El High Line, que se extiende desde Gansevoort Street hasta la 34th Street, es un ejemplo de reutilización inteligente de un viaducto ferroviario. El diseño atrae la atención no tanto hacia sí mismo, sino hacia el barrio que lo rodea.
Otro logro destacado es The Shed, un espacio experimental para espectáculos y exposiciones, famoso por las enormes ruedas que permiten mover parte del edificio. También está el Museo de Arte Moderno, donde en 2019 la firma llevó a cabo una renovación de $450 millones que mejoró la funcionalidad del museo y agregó más de 40,000 pies cuadrados de espacio de galería.
En el Lincoln Center, Diller Scofidio + Renfro dedicaron casi una década y 1.000 millones de dólares para revitalizar los espacios exteriores y algunos interiores. Entre las innovaciones más notables está un césped inclinado que se convirtió en el techo de un restaurante y un corte en la esquina del edificio de la Juilliard School que dejaba al descubierto su estructura interna.
El legado de Scofidio más allá de Nueva York
Las obras de Scofidio no se limitan a Nueva York. En California, la firma diseñó el museo privado Broad en el centro de Los Ángeles, el edificio McMurtry para el arte y la historia del arte en la Universidad de Stanford, y el renovado Museo de Arte de Berkeley y el Archivo de Cine del Pacífico. También trabajaron en proyectos internacionales, como una nueva “ciudad empresarial” en la provincia de Guangdong en China y el parque Zaryadye en Moscú, una extravagancia cívica de 13 hectáreas que desciende hasta el río Moscova.
Además, la firma ocasionalmente diseñó viviendas, como un ático en Manhattan para el magnate de los medios David Geffen y una casa de playa en Long Island para la familia de A. Alfred Taubman, un filántropo y desarrollador de centros comerciales.
A lo largo de su vida, Scofidio se mantuvo fiel a su enfoque innovador y conceptual de la arquitectura. Su legado se mantiene en la mirada crítica y reflexiva sobre la arquitectura y su impacto en la vida cotidiana.