Supercopa Argentina: El encuentro entre River y Estudiantes
El estadio Mario Alberto Kempes en Córdoba fue el escenario elegido para el emocionante encuentro entre River Plate y Estudiantes, quienes disputaron la Supercopa Argentina. Pero más allá del partido en sí, todas las miradas estaban puestas en la relación entre Martín Demichelis, entrenador de River, y Enzo Pérez, actual jugador de Estudiantes y exdirigido por el cordobés.
El esperado saludo
Antes del inicio del partido, Enzo Pérez decidió acercarse al banco de suplentes de River para saludar a sus excompañeros y al cuerpo técnico. El primero en su lista era Martín Demichelis. Sin embargo, la sorpresa fue evidente cuando el DT, sentado con los brazos cruzados y mirando hacia un costado, vio a Pérez acercarse. Ambos se dieron un apretón de manos y unas palabras al pasar, pero con una clara frialdad en el ambiente.
Posteriormente, Pérez continuó saludando al resto de los integrantes del banco de River, incluyendo a Javier Pinola y Germán Lux, asistentes de Demichelis, así como también a los jugadores con los que compartió equipo hasta el año pasado. Entre los momentos compartidos se encuentra la disputa del Trofeo de Campeones contra Rosario Central en Santiago del Estero.
El origen del conflicto
Ante esta situación, surge la pregunta: ¿cuándo y cómo nació el conflicto entre Pérez y Demichelis? La respuesta se encuentra en la eliminación de River de la Copa Libertadores en agosto de 2023, tras una larga definición por penales contra el Inter en Porto Alegre.
En una conferencia de prensa previa al partido, un periodista le preguntó a Demichelis sobre las posibilidades de titularidad de Pablo Solari. La respuesta del entrenador fue inusual y generó malestar entre los referentes del equipo, liderados por Pérez. Demichelis cuestionó al periodista sobre a quién debería sacar para que Solari juegue, mencionando a Nacho Fernández como el cerebro del equipo. Esta frase y otras reuniones informales con periodistas, donde se filtró parte del contenido, profundizaron el conflicto.
El desenlace inevitable
El conflicto alcanzó su punto máximo el sábado 26 de agosto, previo al partido contra Vélez, donde River tuvo una actuación desastrosa y perdió 2-0. A partir de ese momento, aunque se intentaron recomponer las relaciones, nada volvió a ser igual, especialmente para Pérez.
La falta de intervención de Demichelis en la lucha por los premios económicos también generó malestar en el vestuario. Estos eventos acumulados fueron determinantes para que Pérez perdiera la confianza en el entrenador. A pesar de los intentos de acercamiento, la relación entre ambos nunca pudo ser restaurada.